El deseo es la clave

¿DEJAR DE FUMAR O DEJAR DE DESEAR FUMAR?

No basta con querer dejar de fumar, ni tan siquiera con dejar de fumar: Es esencial también dejar de desear fumar.

Si tu deseo de fumar desaparece, si puedes estar en cualquier circunstancia sin echar de menos el tabaco, entonces, y sólo entonces, podrás dejar de fumar bien y para siempre.

Si no es así, o no podrás dejar de fumar, o seguirás echando de menos el tabaco, y estarás siempre en riesgo de volver a fumar, como quizá ya te haya sucedido en más de una ocasión.

EL DESEO ES LA CLAVE

Si fumas es porque en tu cerebro se ha formado algo así como un Programa de Fumador, que te lleva a desear fumar cuando bajan tus niveles de nicotina o, sobre todo, cuando te encuentras en circunstancias que tienes asociadas a fumar, ya sean lugares, horas, personas, actividades, estados de ánimo, etc.

Lo que sucede es simplemente que, cuanto te encuentra en alguna de tales circunstancias, es como si pulsaran en ti un interruptor y se encendiera automáticamente una bombilla: la bombilla del deseo de fumar.

Si sientes deseo, y te resistes y no fumas, estarás intranquilo y te encontrarás mal. Si fumas, tu malestar se aliviará y desaparecerá, y podrás continuar con tu vida… ¡Hasta la próxima vez que algo pulse de nuevo tu interruptor, y vuelvas a sentir deseo! Eso es todo.

DESACTIVAR EL PROGRAMA DE FUMADOR

Por ello no basta con dejar de fumar: Hay que desactivar también el Programa Cerebral de Fumador, para que no te siga enviando señales de deseo. Cuando esto sucede, dejar de fumar es relativamente fácil, pues ya no se siente deseo de fumar ni se echa de menos el tabaco.

Este es mi caso, y el de muchas personas que dejaron de fumar con el Método Reset®, u otros métodos también dirigidos a desactivar el Programa de Fumador. Y, créelo, también puede llegar a ser tu caso.

EL CAMINO DIFÍCIL DE “SOLO CON MI FUERZA DE VOLUNTAD”

Aunque, ciertamente, muchas personas fumadoras siguen el camino difícil: Resistirse al deseo únicamente mediante fuerza de voluntad, sin desactivar su Programa de Fumador.

Más allá del mérito que podamos atribuirle, la mayoría de ellos sigue estando en riesgo de recaer durante años, e incluso sigue teniendo que esforzarse, mediante fuerza de voluntad, para privarse de algo que aún echa mucho de menos.

Estoy seguro de que han sido muchas las veces que has escuchado a alguien decir algo como: “Hace cinco años que dejé de fumar, y todavía sigo deseando fumarme un cigarrillo de vez en cuando, aunque no lo hago porque sé que recaería”.

A veces, el camino fácil es el mejor, aunque lo difícil es encontrarlo. Espero poder ayudarte a dar con él.

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